23 sept. 2017

Liverpool, que salió con los tres puntos del King Power Stadium, tras derrotar 3-2 al Leicester

El brasileño Philippe Coutinho iluminó al L, equipo que pudo haber evitado la derrota si Jamie Vardy no hubiera errado el penalti que suponía el empate.

La vuelta al equipo de Coutinho alimentó las variantes de los Reds, que se reencontraron con la victoria después de la derrota encajada ante el Manchester City y del empate frente el Burnley en sus últimos dos partidos.

Un brillante centro de Coutinho al minuto 15 propició que el Liverpool tomara ventaja en el marcador. Su centro fue culminado de cabeza por el egipcio Mohamed Salah.

Ocho minutos después, el mediocampista brasileño marcó el segundo. Fue en un lanzamiento de golpe franco ajustado al poste derecho lejos del alcance de Kasper Schmeichel.

Sin embargo, el Leicester, que acumula cuatro partidos sin ganar, tres de ellos derrotas, se metió en el partido en el tiempo añadido de la primera parte, cuando el japonés Shinji Okazaki aprovechó un saque de esquina cobrado por Harry Maguire.

En la segunda parte el Leicester buscó el empate, pero fue el Liverpool el que amplió su renta gracias al acierto de Jordan Henderson, a pase de Daniel Sturridge al 68'.

El partido parecía cerrado, pero el cuadro local respondió con otro tanto, anotado por Jamie Vardy, que aprovechó un balón suelto dentro del área.

El atacante de los Foxes pudo obtener el empate al 71', pero Vardy no aprovechó el tiro penal, al cobrarlo por el centro y que detuvo el belga Simon Mignolet.

El Liverpool se sitúa quinto en la tabla igualado a puntos con el cuarto el Tottenham, a 2 del Chelsea y a 5 de los líderes, el Manchester City y el Manchester United.